LÁGRIMAS CON GAS
lágrimas en inglés,
lágrimas en checoslovaco,
lágrimas en francés.
Lágrimas en castellano,
lágrimas en alemán,
lágrimas en braille
son lágrimas con gas.
EL POEMA QUE NO SE ESCRIBIÓ
voy a tener que hacerlo yo,
volver a sentir como una enredadera
las palabras de desolación;
recordar de nuevo lo olvidado
es ahora una falta de educación.
Para lo poco que has dejado
no te mereces ni la mitad de mi dolor,
mira, si nadie escribe este poema
ya no pienso hacerlo yo.
MIENTRAS TE VEÍA MARCHAR
al marcharte,
y suena igual que si pisases
los cráneos de los pretendientes
que nunca te supimos querer.
Y me pregunto cómo huele
el cadáver de los recuerdos,
y me contesto:
igual que las mentiras
cuando caen de un séptimo piso
en el asfalto.
Te veo desde la ventana
arrancar el coche,
parece que tienes prisa,
tanta prisa que te has olvidado
de darme el último beso.
Y me pregunto a qué sabrán
las resacas sin ella,
y me contesto:
pues a eso, a resacas,
a boca pastosa y dolor de cabeza.
DESPEDIDA nº3
Te vas
y me dejas aquí,
desnudo,
con los buitres
de mi cama
que tú espantaste,
con las palomas negras
danzando
en mis tripas.
Seguiré buscando
tu olor entre la almohada
y recordándote
mientras te vestías.
Y
aunque parezca algo triste,
prefiero eso que no haberte conocido nunca.
MALOS HÁBITOS
Llego a casa y lo primero que haces
es preguntarme si estoy enfadado.
¡Pero como no voy a estarlo
si tú continuas viviendo aquí!
Seguido, me pides que vaya a comprar
pan a la gasolinera,
que me puedo quedar con el cambio, me dices,
¿pero quién te crees que soy?
Vete soledad,
y déjame a solas.
LO QUE MÁS ME GUSTA DE TÍ
Eres como un pelo atravesado en la garganta,
peor que una muela del juicio,
como una muerte a pedradas,
como tener que currar un domingo.
Eres como una chuchería de cianuro,
como una patada en los huevos,
como bajar unas escaleras de culo,
eres a quien yo más quiero.
DELIRIUM TREMENS
Soldaditos de plomo tomando el sol,
escotes de muñecas de trapo,
chicles mentol, papel de fumar.
Canarios lobotomizados
colgando hacia abajo
en jaulas de metacrilato.
Risas. Alguien tose.
Pupilas dilatadas
que son para verte mejor,
tiritas en castillos de arena
que no dejan de sangrar.
Besos en la mejilla.
Dos espejos mirándose
se matan de aburrimiento.
¡Anarquía en el país de los pedos!
Una trapecista haciendo piruetas
en columpios de cristal
No me preguntes, no sé.
Antes sin después,
después que nunca llegan,
y te has pasado la parada.
Cuerpos que mi sistema nervioso
echa de menos,
ni muy hecho ni poco, al punto,
perdón, era mi turno.
Problemas de la vida elevados al cuadrado,
tiempos difíciles para los triángulos.
Mejor te llamo yo. Tú te lo pierdes.
Sombras enganchadas con belcro,
grandes utopías de pequeñas cosas,
respuestas haciendo auto-stop
¿nos paramos?
El arca de Noé tiene un agujero.
Alergias, sarpullidos y amor
¡Ha llegado la primavera!
Cenando cristales rotos,
aguanta la respiración.
Sueños estériles, flores en el cemento,
salidas de emergencia,
podemos ser amigos.
Hija de puta.
Un pez silba una melodía bajo el mar.
Cinco días tiene la semana,
cinco sentimientos provocados,
un sol con insomnio,
un paisaje muerto.
El viento está en huelga de hambre.
Mentira.
Mentira tú.
Silencio.
Me voy yo
y se quedan mis palabras.
Se ha acabado la bebida
y de lo que fumar.
Todos se han ido a dormir
y me han dejado
sólo
con la noche.
No tardará en empezar ha amanecer,
hoy será otro día.
Ya no hay nada que hacer.
El mundo se puede acabar.
Todo lo que tenía que salir bien
ha salido mal,
y lo que tenía que salir mal
no ha salido mal del todo.
Cuento las estrellas.
Veintiuna.
Faltan dos.
NANA PARA UN SONÁMBULO
Plácida noche
en la que oigo respirar
a las cucarachas de mi cuarto.
El resoplar
de los árboles de la calle.
La tos de los motores en marcha.
Los gritos de las palabras
por salir de mi cabeza.
Duermen los portales
las persianas
las ventanas
y el día que pasó.
Los Dioses
ya se han lavado los dientes
y han hecho pipí.
Las aceras se enfrían
de pasos y de luz.
Las almohadas mecen sueños
y secretos.
Y
entonces
el tiempo
parece detenerse,
en ese instante, ese segundo,
en el que
casualmente
todo el planeta duerme.